La buena conducción es de práctica y paciencia

Aprender a manejar carro puede ser, para muchas personas, un proceso estresante y complejo. Para otros es una situación de reto que les permite satisfacer una necesidad, disfrutar una afición o simplemente darse un gusto y mostrar a los demás que se está progresando en la vida.

Pero todos, sin importar la necesidad que quieran satisfacer con su aprendizaje de conducción, pasan por una etapa en este proceso, aquella en la que jocosamente algunos, y otros con algo de desprecio, llaman a los más novatos "buñuelos".

Es ese periodo en el que apenas se está afianzando lo aprendido y todavía son muchas las dudas, los temores y las inseguridades al manejar y enfrentar el tráfico y que, a veces, hacen que se cometan errores, imprudencias o simplemente no se domine el carro al ciento por ciento.

Con el apoyo de Horacio Franco, director de la Escuela Andina de Automovilismo estos son algunos consejos para afrontar algunas de las maniobras y situaciones que más tensionan a quienes comienzan su ruta en el manejo de carros.

EN LAS GLORIETAS SE RESPETAN CARRILES
Antes de entrar a la glorieta se debe tener claro hacia donde se va para elegir el carril indicado y no entorpecer el flujo vehicular en el interior de esta vía. Señala el experto que cuando la intención es entrar a la glorieta y hacer un giro de 90 grados para salir a la derecha, se debe elegir el carril externo de la glorieta que permite realizar la maniobra sin complicaciones. Si la trayectoria es para hacer un giro de 180 grados, es decir entrar y cruzar la glorieta para seguir en una especie de línea recta, el carril debe ser el del centro. También se debe transitar por allí cuando el giro en la glorieta sea de 270 grados, haciendo una especie de semicírculo. Y si lo que se quiere es retornar en un giro de 360 grados, se usa el carril interno de esa rotonda. Dentro de la glorieta no se debe cambiar de carril, esto podría considerarse como una maniobra peligrosa y si se causa un accidente tendrá una fuerte sanción por parte de las autoridades de tránsito.

EL ENORME MIEDO A ARRANCAR EN LOMAS
La primera recomendación es que la maniobra de arranque en lomas debe hacerse no solo con el pie. Debe involucrarse toda la pierna con el fin de hacer una palanca suficiente y que no implique un gran esfuerzo físico.

"En el inicio de la arrancada el embrague nunca se suelta, se afloja y se sostiene", solo se suelta totalmente cuando ya el carro ha iniciado su marcha total y pareja.

LA ESTRATEGIA DE REVERSAR Y PARQUEAR 
La reversa siempre, señala el director de la escuela Andina de Automovilismo, debe hacerse con cuidado, sin acelerar el carro. La reversa es un cambio de fuerza, no de velocidad.

Para realizar la maniobra, los espejos retrovisores son fundamentales. Estos deben estar ubicados en un ángulo en el que se reduzcan al máximo los puntos ciegos, la recomendación es 90 grados, o si se necesita un punto de referencia del auto propio, que sea hacia la punta de la parte trasera.

No es necesario tener toda la vista lateral del carro en los espejos porque esto aumenta los puntos ciegos y la probabilidad de colisionar con algún objeto, o cuando se está en marcha, no ver que vehículos vienen por los carriles adyacentes.

Al momento de parquear, se debe adelantar un espacio equivalente a un carro sobre el carril que da acceso a la celda de estacionamiento y luego comenzar a reversar y girar para ocupar ese espacio, siempre pendiente de los espejos y si se tiene cámara o sensor de reversa, con el apoyo de esta, pero nunca confiar solo en estos elementos. Vigilar el entorno es fundamental.

EL MANEJO PRUDENTE EN LAS CURVAS
La conducción al momento de afrontar una curva requiere un poco más de pericia. "En las curvas ni se frena ni se acelera". Una de las estrategias que señalan los expertos al tomar una curva, es "hacer de la curva una recta", cortar el trayecto en la medida de lo posible para generar mayor eficiencia en el manejo y ahorro de combustible. Además las curvas se deben tomar en cambios más de fuerza que velocidad.